Mi trayectoria se construye en la integración entre ciencia, docencia, investigación y experiencia práctica en el agronegocio — con una actuación dedicada a la fertilidad del suelo, el manejo de la fertilización, la nutrición de plantas y la eficiencia en el uso de fertilizantes.
Concluí la carrera de Agronomía en la Universidad Estatal de Maringá y, enseguida, la maestría. En 2004 ingresé en COAMO Cooperativa Agroindustrial como ingeniero agrónomo — una experiencia que me puso en contacto directo con los desafíos de quienes están en el campo. Después vinieron el doctorado y un período de formación en The Ohio State University, en Estados Unidos.
En 2010 pasé a integrar el cuerpo docente permanente de la UEM, donde imparto Fertilidad del Suelo, Abonos y Fertilización y Nutrición de Plantas, en grado y posgrado. Hoy también soy Coordinador del Programa de Posgrado en Agronomía de la universidad y Becario de Productividad en Investigación del CNPq.
A partir de 2012 amplié mi actuación más allá de la universidad: charlas, cursos y capacitaciones para ingenieros agrónomos, equipos técnicos, consultores y productores rurales, además de la evaluación y validación agronómica de productos, tecnologías y fertilizantes.
Desde 2013 superviso maestrandos y, desde 2015, doctorandos — ya son 11 doctorados y 17 maestrías concluidos, además de 84 artículos científicos publicados. Muchos de esos investigadores actúan hoy en distintos segmentos del agronegocio.
Lo que orienta mi trabajo es esa combinación: fundamentación científica, experiencia de campo y conocimiento de las demandas reales del sector. No me quedé solo en el aula — pasé por el campo como ingeniero agrónomo antes de ser profesor, y es eso lo que me permite transformar conocimiento técnico en decisiones prácticas.